Calculadora de interés compuesto
Descubre cuánto puede crecer tu dinero con el interés compuesto. Introduce tus datos, pulsa «Calcular» y verás el resultado con gráfico y tabla año a año.
Te mostramos un ejemplo ya calculado: cambia los datos por los tuyos y pulsa «Calcular».
Ajustar por inflación (opcional)
Pasa el cursor (o toca) sobre la gráfica para ver el detalle de cada año.
| Año | Aportado | Interés acumulado | Saldo |
|---|
Cálculo orientativo. No tiene en cuenta impuestos, comisiones ni inflación, y no constituye asesoramiento financiero.
Cómo funciona
Introduce tus datos
Capital inicial, aportación mensual, interés anual y plazo en años.
Elige la capitalización
Anual, trimestral, mensual o diaria — según tu producto financiero.
Lee el resultado
Capital final, intereses generados, gráfico y tabla año a año.
Qué es el interés compuesto y por qué importa
El interés compuesto es el motor detrás de casi cualquier estrategia de ahorro o inversión a largo plazo. A diferencia del interés simple, que solo se calcula sobre el capital inicial, el interés compuesto reinvierte los intereses generados: en el siguiente periodo, esos intereses también generan sus propios intereses. Con el tiempo, este efecto acumulativo —a veces llamado "efecto bola de nieve"— puede marcar una diferencia enorme entre dos inversiones con el mismo tipo de interés pero distinto plazo.
Esta calculadora te permite simular ese crecimiento con tus propios números: cuánto tienes ahorrado hoy, cuánto puedes aportar cada mes, qué rentabilidad esperas y durante cuántos años. El resultado muestra el capital final, cuánto de ese capital proviene de tus aportaciones y cuánto de los intereses generados, además de un gráfico y una tabla con la evolución año a año. Si lo que quieres es saber cuánto acumulas invirtiendo una cantidad fija cada mes (50, 100, 200 €…) y comparar cantidades, tenemos una calculadora específica para eso.
Un detalle importante: la frecuencia de capitalización (con qué periodicidad se calculan y se suman los intereses al capital) también influye en el resultado. Cuanto más frecuente sea —diaria o mensual frente a anual—, ligeramente mayor será el capital final para el mismo tipo de interés nominal. Revisa las condiciones de tu producto financiero real (cuenta remunerada, depósito, fondo indexado…) para elegir la frecuencia correcta.